Llegar a una dirección no depende solo de qué tan bien haces tu trabajo actual, sino de qué logra la organización gracias a ti. Ese cambio de pregunta explica por qué muchos profesionistas talentosos se estancan justo antes del puesto directivo: dominan su área, pero todavía no pueden demostrar las habilidades que exige dirigir.
Para identificarlas, Jorge Brake, decano de la Facultad de Negocios de UNIMEL, compartió un marco de ocho competencias directivas. Lo construyó a partir de más de 40 años de experiencia empresarial internacional, que incluyen 25 años en Procter & Gamble y su etapa como CEO de Genomma Lab. Aquí te explicamos cada una, cómo se ve en la práctica y cómo medir la tuya.
Las habilidades directivas son las capacidades que permiten fijar el rumbo de un área u organización, decidir con visión del negocio completo y lograr resultados a través de otras personas. Las ocho principales son:
Las habilidades directivas son las competencias que necesita una persona para dirigir: definir hacia dónde va un área, decidir con visión del negocio completo y obtener resultados mediante un equipo. No se limitan a conocimientos técnicos; son conductas que otras personas pueden observar y evaluar.
Con frecuencia se usan como sinónimo de habilidades gerenciales, aunque hay una diferencia de alcance:
Una forma sencilla de verlo: la gestión se ocupa de cumplir el plan; la dirección, de elegir el plan correcto y hacerse cargo de sus consecuencias.
Cuando una organización decide a quién confiarle una dirección, no evalúa solo la experiencia técnica. Busca señales de que esa persona ya piensa y actúa como directivo: que conecta su trabajo con la estrategia, decide con datos y logra que su equipo entregue resultados.
Por eso el marco de competencias UNIMEL parte de un principio: una competencia se reconoce por los resultados que puedes demostrar, no por la intención. Decir “soy estratégico” no pesa lo mismo que mostrar cómo una decisión tuya mejoró un indicador del negocio.
La buena noticia es que la evidencia se construye. Y si se construye, las habilidades directivas también se pueden desarrollar de forma deliberada.
Las ocho competencias se agrupan en dos bloques: cuatro para entender el negocio y decidir sobre él, y cuatro para liderar personas, cambios y decisiones.
Es la capacidad de leer lo que cambia afuera (clientes, tecnología, regulación y competencia) antes de definir las prioridades adentro.
Cómo se ve en la práctica: puedes explicar qué objetivo de la organización mejora si tu proyecto tiene éxito. Si no logras hacer esa conexión, quizá estás frente a una prioridad de tu área y no del negocio.
Dirigir implica mirar más allá de tu área. Una decisión que beneficia a tu equipo puede generar costos, riesgos o problemas de servicio en otro.
Cómo se ve en la práctica: evalúas el efecto de tus decisiones en costos, talento, riesgos y experiencia del cliente. Además, colaboras con otras áreas para mejorar el resultado global, aunque tengas que ajustar tu propia prioridad.
Estar ocupado no es lo mismo que generar valor. Esta habilidad consiste en distinguir cuatro niveles al comunicar el avance de un proyecto:
Cómo se ve en la práctica: presentas tus logros con indicadores que muestran qué cambió después de tu intervención, no con una lista de tareas.
Decidir bien no significa acertar siempre, sino elegir con la mejor información disponible y saber cuándo corregir.
Cómo se ve en la práctica: antes de recomendar una opción, comparas alternativas según su evidencia, consecuencias y riesgos. También dejas claro qué se hará, qué resultado esperas y cuándo revisarás si conviene cambiar de rumbo.
Esa fecha de revisión suele ser lo que falta: convierte una decisión en una apuesta que se puede corregir a tiempo.
Para muchos profesionistas, este es el salto más difícil: dejar de ser quien ejecuta todo para convertirse en quien hace que el equipo logre más.
Cómo se ve en la práctica: delegas con expectativas, límites y seguimiento, en lugar de concentrar la ejecución. Y puedes mostrar ejemplos concretos de personas que desarrollaste o de resultados que tu equipo logró.
Los planes cambian: el mercado se mueve, llega una nueva regulación o se recorta un presupuesto. Adaptarse no es improvisar, sino ajustar el camino sin perder el destino.
Cómo se ve en la práctica: reorganizas prioridades cuando cambia el contexto sin perder de vista el resultado esperado, y ayudas a tu equipo a adoptar el cambio explicando el propósito y los siguientes pasos.
El psicólogo Daniel Goleman popularizó la idea de que la inteligencia emocional es indispensable para liderar, en su artículo What Makes a Leader?, publicado en Harvard Business Review en 1998. En un puesto directivo, la presión es constante y tus reacciones tienen efecto en todo el equipo.
Cómo se ve en la práctica: reconoces cómo la presión influye en tus reacciones y gestionas tu respuesta antes de actuar. Escuchas las resistencias y sostienes conversaciones difíciles con claridad y respeto.
En la dirección, comunicar bien significa ayudar a otros a decidir. Una estructura útil para cualquier propuesta tiene tres partes:
Cómo se ve en la práctica: adaptas el nivel de detalle a tu audiencia y siempre queda claro qué decisión o apoyo necesitas.
¿Cuántas de estas ocho habilidades puedes demostrar hoy? Descúbrelo con el autodiagnóstico de competencias directivas.
La forma más útil de evaluar tus habilidades directivas no es preguntarte si las tienes, sino qué evidencia puedes mostrar. Con ese enfoque, UNIMEL desarrolló un autodiagnóstico basado en el marco de las ocho competencias:
Al terminar obtienes un puntaje total de 80 y una lectura orientativa:
| Puntaje | Lectura | Qué significa |
| 69 a 80 | Evidencia directiva sólida | Puedes mostrar resultados en la mayoría de las competencias. |
| 55 a 68 | Base favorable | Tienes fortalezas claras y brechas específicas por desarrollar. |
| 40 a 54 | Potencial en desarrollo | Conviene elegir una competencia prioritaria y construir evidencia en 90 días. |
| 16 a 39 | Preparación prioritaria | Es momento de fortalecer las capacidades base antes de competir por una dirección. |
Ten presente que el resultado es orientativo: tu avance también depende del contexto, las vacantes disponibles y los criterios de cada organización.
Querer mejorar las ocho competencias al mismo tiempo suele terminar en no mejorar ninguna. El marco propone un método más enfocado:
Algunos ejemplos de evidencia en 90 días:
La formación también puede acelerar este proceso. Si estás evaluando una maestría en línea, elígela por las competencias que quieres fortalecer y no solo por el título.
Son las capacidades que permiten dirigir un área u organización: fijar el rumbo, decidir con visión del negocio completo y lograr resultados a través de otras personas. Incluyen visión estratégica, visión integral, orientación a resultados, decisiones con evidencia, liderazgo, adaptabilidad, inteligencia emocional y comunicación ejecutiva.
¿Cuál es la diferencia entre habilidades directivas y habilidades gerenciales?
Las habilidades gerenciales se centran en administrar recursos y procesos para cumplir objetivos ya definidos. Las habilidades directivas incluyen además elegir esos objetivos, integrar distintas áreas y responder por el resultado global de la organización.
Sí. Como se reconocen por la evidencia que puedes mostrar, se desarrollan construyendo esa evidencia de forma deliberada: eligiendo una competencia, definiendo qué resultado quieres demostrar y actuando con fechas concretas.
Sí. UNIMEL ofrece un autodiagnóstico sin costo de 16 afirmaciones que evalúa las ocho competencias directivas según la evidencia de los últimos 12 meses. Al terminar, recibes un puntaje de 80, una lectura de tu resultado y tu competencia prioritaria.
Depende del puesto y del momento de la organización, pero todas se refuerzan entre sí. Por eso conviene empezar por la competencia con menor evidencia en tu perfil o por la que más pese en el puesto al que aspiras.
Conocer las ocho habilidades directivas es el primer paso; el segundo es saber cuáles puedes demostrar hoy y cuál conviene trabajar primero.
El autodiagnóstico de competencias directivas te da tu puntaje, la lectura de tu resultado, el detalle de tus ocho competencias y tu competencia prioritaria, para que conviertas este artículo en un plan de desarrollo.
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